Los perros llegan a la residencia Amavir de Colmenar Viejo para combatir la soledad de los mayores
Este martes, la residencia Amavir de Colmenar Viejo ha vivido una mañana muy especial. Sus salones se han llenado de caricias, juegos y sonrisas con la llegada de tres perros Golden Retriever que han protagonizado la primera sesión de 'Momentos Senior', un programa de intervenciones asistidas con animales promovido por Kiwoko, empresa especializada en el cuidado de animales de compañía, con un objetivo claro: mitigar la soledad no deseada y fomentar el bienestar emocional, la comunicación y la participación social de las personas mayores.
La actividad ha comenzado por lo más importante: conocerse. Los residentes han presentado y saludado individualmente a los perros en un primer contacto pensado para generar confianza y abrir la puerta a la interacción. Después, los 16 participantes, con una edad media de 90 años, han realizado ejercicios sencillos en los que han podido jugar con los animales y premiarlos con caricias, juguetes o pequeños premios.
Compañía que se agradece
Una de las protagonistas ha sido Ángeles Nieto, de 90 años, que reside en el centro desde hace más de cuatro meses, tras romperse un hombro y ver entorpecida su movilidad. Aunque está rodeada de otros residentes y profesionales, reconoce que recuerda mucho su casa y que su día más alegre es cuando ve aparecer a sus nietas por la puerta. Por eso defiende que las personas mayores necesitan actividades, porque pasan mucho tiempo encerradas, y está convencida de que los perros hacen compañía, entienden y dan afecto. Esta mañana, asegura, se le ha pasado volando.
Junto a ella, José García Fernández, de 94 años, y María Dolores Murillo, de 80, asienten con la cabeza y coinciden en una idea: con momentos así, uno deja de pensar en sus problemas.
Un programa que recorrerá toda España
La sesión celebrada en Colmenar Viejo es la primera de un proyecto ambicioso. Tras tres años desarrollando una actividad similar en colegios de educación especial, 'Momentos Senior' llegará este curso a entre 1.200 y 1.400 personas mayores en hasta 36 residencias: 18 de la Comunidad de Madrid, nueve de la Comunitat Valenciana y otras nueve de Euskadi y Cantabria. La iniciativa priorizará los centros situados en zonas con menos recursos y, en el caso valenciano, las áreas afectadas por la DANA.
El programa está pensado para beneficiar a todos los residentes, pero especialmente a los mayores con deterioro cognitivo y más necesidades de apoyo, así como a personas sin deterioro que atraviesen situaciones de aislamiento, apatía, bajo estado de ánimo o dificultades para adaptarse a la residencia.
La ciencia respalda el vínculo con los animales
Estas terapias no son solo una forma agradable de pasar la mañana. Un estudio publicado en 2025 en la revista científica Ocronos, realizado por profesionales de Enfermería, analizó un programa de terapia asistida con perros de ocho semanas con 28 personas mayores de 70 años de una residencia de larga estancia. El resultado fue muy positivo: el 82% de los participantes redujo al menos dos puntos en la escala de depresión geriátrica empleada y el 61% pasó de tener síntomas depresivos leves o moderados a no mostrar sintomatología clínica. Además, se observó una mejora general del estado de ánimo y un aumento de la participación grupal.
Desde Kiwoko destacan que el vínculo humano-animal puede abrir canales de comunicación y generar conexiones que, en ocasiones, resultan difíciles de establecer de otras formas. Caroline Arrú, Chief Marketing and Customer Officer de la compañía, explica que con 'Momentos Senior' quieren llevar esta experiencia a los centros de mayores para crear nuevos espacios de encuentro y contribuir a que los residentes se sientan acompañados, escuchados y motivados para participar y relacionarse con las personas de su entorno.
Más que una visita
Más allá del disfrute individual, la llegada de los perros puede convertirse en un motivo de conversación entre residentes, familiares y profesionales de los centros. La experiencia compartida, según la empresa organizadora, ayuda a crear momentos significativos, a enriquecer las relaciones interpersonales y a reforzar el sentimiento de comunidad dentro de las residencias.
En Colmenar Viejo lo hemos comprobado: el bienestar emocional de nuestros mayores también se cuida, y a veces la mejor compañía tiene cuatro patas. Estaremos atentos a las próximas sesiones del programa.


