Tecnología

Un vistazo a Vizcaya para imaginar la planta de biometano de Colmenar Viejo

Metabarri, en Vizcaya, ya produce biometano a partir de residuos orgánicos: un modelo similar al que se construye en Colmenar Viejo.

Un vistazo a Vizcaya para imaginar la planta de biometano de Colmenar Viejo

En Colmenar Viejo llevamos semanas hablando de la planta de biometano que ya está en obras. Para entender en qué consiste este tipo de instalación conviene mirar al norte: en el Ecoparque de Artigas, en Vizcaya, la planta Metabarri acaba de ponerse en marcha y transforma residuos orgánicos en biometano, un gas renovable que puede inyectarse en la red de gas. Aunque no son proyectos idénticos, el modelo vasco ayuda a visualizar cómo funcionará la tecnología que llegará a nuestro municipio.

Cómo se convierte la materia orgánica en energía

El corazón del proceso es la digestión anaerobia. Los residuos orgánicos se introducen en depósitos cerrados donde se descomponen sin presencia de oxígeno. De esa descomposición se genera biogás, que después pasa por un tratamiento para eliminar determinados componentes y convertirse en biometano, un gas con características parecidas al gas natural y utilizable a través de las redes existentes.

Conviene subrayar que aquí no se trata de quemar basura. La idea es aprovechar la materia orgánica como materia prima y obtener de ella un gas renovable. El residuo deja de ser algo que hay que eliminar y pasa a ser un recurso. Eso es, en la práctica, la economía circular llevada al terreno industrial.

Las diferencias entre Metabarri y el proyecto local

La instalación vizcaína trabaja con residuos orgánicos recogidos selectivamente, incluidos los del contenedor marrón. El proyecto de Colmenar Viejo, en cambio, está planteado para tratar biorresiduos y materia orgánica de origen industrial: posos de café, cáscaras de huevo o restos procedentes de hoteles y supermercados, según explicaron los responsables a Crónica Norte.

La capacidad máxima autorizada en nuestro municipio es de 75.000 toneladas anuales, el límite fijado en la autorización ambiental integrada. En cuanto a la producción, los promotores calculan unos 60 GWh anuales de biometano, cifra que, según sus estimaciones, equivaldría a la calefacción y el agua caliente de unos 11.700 hogares, aproximadamente 30.000 habitantes. Son referencias aportadas por los propios responsables del proyecto, no datos de una planta ya en funcionamiento.

Obras iniciadas y campaña informativa en camino

Los trabajos en Colmenar Viejo arrancaron tras la concesión de la licencia de construcción, y el Ayuntamiento prepara una campaña informativa para explicar a los vecinos cómo funcionará la instalación y qué medidas de control se aplicarán. Un paso importante en un proyecto que ha despertado tanto interés como debate en la localidad.

La gran pregunta: ¿habrá olores?

Si hay un asunto que ha marcado la conversación vecinal es el de los posibles malos olores. Los impulsores del proyecto sostienen que la planta funcionará con sistemas cerrados y estancos, sin balsas abiertas, y que se aplicarán varios mecanismos para impedir que los compuestos responsables de los olores salgan al exterior: biofiltración avanzada, tratamientos para reducir el sulfuro de hidrógeno y filtros de carbón activo para los gases residuales, además de una monitorización continua del proceso.

Por su parte, el Consistorio ha señalado que el proyecto contempla recintos cerrados y una red de medición de la calidad del aire con al menos tres sensores repartidos por distintos puntos del municipio.

Una tecnología contrastada en Europa

Los responsables de PreZero y Enagás Renovables, empresas promotoras de la planta, insisten en que la digestión anaerobia es una tecnología madura, utilizada desde hace años en numerosas instalaciones europeas, y que el proyecto aplicará medidas de seguridad y control ya probadas en otras plantas. De hecho, la puesta en marcha de Metabarri demuestra que el debate ya no gira en torno a si es posible obtener biometano a partir de residuos orgánicos: la tecnología existe y está funcionando.

Ahora queda por ver cómo evoluciona la instalación vizcaína y cómo avanza la obra en Colmenar Viejo. Mientras tanto, la campaña informativa municipal será una buena oportunidad para resolver dudas de primera mano. Desde este blog seguiremos atentos y os contaremos todas las novedades.