Los cinco centros públicos de Colmenar Viejo comienzan el curso con cara nueva
El verano en Colmenar Viejo ha dejado algo más que piscina y vacaciones: mientras los alumnos descansaban, operarios y máquinas han trabajado sin parar en cinco centros educativos públicos del municipio. La factura global asciende a 609.502,18 euros, una inversión con la que el Consistorio busca modernizar las instalaciones y ponerlas a la altura de las necesidades de alumnos, docentes y familias.
La fórmula elegida es la de siempre y sigue siendo la más sensata: aprovechar las vacaciones escolares para ejecutar los trabajos. Así, ninguna obra ha estorbado la actividad lectiva y los centros han abierto ya sus puertas con las mejoras terminadas.
La Concejalía de Educación revisa el resultado sobre el terreno
La concejal de Educación, Lorena Colmenarejo, ha recorrido los centros nada más arrancar el curso para comprobar en persona cómo han quedado las intervenciones. Las actuaciones se han articulado en torno a cuatro ejes: renovación de espacios, accesibilidad, seguridad y conservación de los edificios.
¿Qué ha cambiado en cada centro?
Escuela Infantil Casita de Niños. Recibió 94.350,77 euros para renovar las puertas interiores y los pavimentos, dos elementos que sufren un desgaste acelerado cuando los protagonistas son los más pequeños de la casa.
Los Enebros. Aquí el gasto llegó a los 116.784,59 euros. Se sustituyeron puertas y ventanas para mejorar la eficiencia energética del edificio y se levantó un porche nuevo, una incorporación que se nota mucho en el día a día.
CPB Tirso de Molina. Con 143.061,97 euros, la mayor partida de las cinco, se acondicionaron los espacios exteriores y se trabajó en la accesibilidad y la funcionalidad del recinto.
CPB Ángel León. Las actuaciones, valoradas en 136.907,74 euros, se centraron en el drenaje y la evacuación de aguas pluviales: trabajos poco vistosos, pero decisivos cuando llegan los aguaceros de otoño.
CPEE Miguel Hernández. La inversión de 118.397,11 euros se destinó a adaptar y ampliar los accesos, eliminar barreras arquitectónicas y facilitar la movilidad de las personas con discapacidad, una mejora con impacto directo en la autonomía de muchos alumnos.
Más allá de este verano: cerca de dos millones en tres años
Estas obras no son un capítulo suelto, sino que forman parte del programa municipal de conservación y modernización de las infraestructuras educativas. Según el Ayuntamiento, en los últimos tres años se han invertido cerca de dos millones de euros en colegios y escuelas infantiles públicas del municipio.
A esa cantidad se añade el contrato de mantenimiento de los centros, dotado con 375.000 euros anuales, que permite responder con rapidez a las reparaciones y necesidades de conservación que van surgiendo a lo largo del curso escolar.
¿Qué supone esto para las familias del municipio?
Para los vecinos de Colmenar Viejo la lectura es sencilla: los centros a los que llevan cada mañana a sus hijos cuentan ahora con instalaciones más seguras, más accesibles y más eficientes. Las mejoras de accesibilidad, además, benefician también a madres, padres, abuelos y cuidadores que acompañan a los pequeños en los momentos de entrada y salida.
Desde el blog seguiremos pendientes de las próximas actuaciones del programa de conservación educativa. Si tenéis hijos matriculados en alguno de estos cinco centros, seguro que ya habéis notado los cambios en vuestra rutina diaria.


